viernes, 13 de noviembre de 2009

Estas No Son Frases Celebres


Inaugurando nueva sección espero la disfrutes D. (ósea yo) por que dudo que alguien más lea este blog jajaja.

“En tiempos de crisis y ahorro, no hables, mejor ahórrate tus palabras”

“Dicen por ahí los que no sufren (o al menos eso es lo que ellos creen) Dios es tu salvador, ¿Pero cómo? Si el mismo no pudo salvarse”

jueves, 5 de noviembre de 2009

Polìticas de hechos irreales, ingenuidades, fantasìas e incoherencias.

Sin Follar en el pasado ni en el presente

Ahora no se por qué viene a mí un recuerdo bastante lejano de mi presente y este recuerdo viene gracias a un ligero dolor de pecho que estoy teniendo en el mismo instante en el que tomo mis alimento de la tarde y escribo estas líneas.
Cuando yo tenía la edad aproximada de 11 o 12 años no lo recuerdo con exactitud, me detectaron un soplo en el corazón ¿Qué mierda es esa? Hasta la fecha sigo ignorándolo, pero aquel soplo me impedía hacer cierto tipo de actividades físicas como por ejemplo; correr, jugar futbol y todos los juegos o deportes que demandaran un esfuerzo físico importante, tampoco podía bailar ni follar (aunque en ese tiempo no sabía nada de aquello tan bueno que vine a descubrir mucho después) no podía asistir a la clase de educación física que era la única actividad que me gustaba de la escuela, y me jodia ver a mi hermano y a mis amigos jugar al futbol, como en todo esto tenía sus ventajas y desventajas ya no me hacían correr para llegar temprano a la escuela y algunos beneficios más.
Un día como todos los demás el soplo tomo por culo y se fue de mi corazón, y todo volvió a la normalidad (aunque ¿qué es la normalidad?) pude volver al juego a la corredera y todos aquellas actividades que tanto extrañe. Pero ahora una década después o tal vez mas y sin enfermedad que me impida nada eh dejado de correr, ya no juego al futbol y no practico ningún otro deporte y tampoco tengo con quien follar.


D.

Polìticas de hechos irreales, ingenuidades, fantasìas e incoherencias.

“Mira Allí Esta La Muerte”

Y justo al doblar la esquina de aquel oscuro callejón, sentí la mirada fija como dardos envenenados directamente a mis ojos de aquel perro que con esa mirada desconcertada me decía “Mira allí, es aquella la muerte” e inmediatamente el dirigió su vista hacia ninguna dirección, digámoslo mejor, hacia la nada.
Yo seguí mi camino en línea recta sin vacilar en la dirección en la que iba y sin querer yendo hacia donde se encontraba el perro, al aproximarme el voltio hacia a mí un tanto sorprendido y con un gesto triste en la cara, y el dijo una vez mas “allí está la muerte, ¿Acaso no la puedes ver?” yo me limite a asentir con la cabeza y con ligera sonrisa ingenua y seguí sin detenerme un solo segundo y murmure con la voz rota y vacía, no puedo verla pero sé que todo el tiempo “Esta allí”
D.