Juro por todo lo que han hecho estas torpes manos que no pretendía estar aquí (Esto no es una reseña, es mucho peor)
Domingo 20 de septiembre del año 2009
El domingo pretendía tener un día de lo mas tranquilo posible, aun casi dormido escuchaba una canción de Nacho Vegas llamada “El Mundo En Calma” y al abrir lentamente los ojos observe que mi amigo Sergio leía el libro de “Política De Hechos Consumados” y lo primero que pronuncie fue –Estaba soñando que Nacho Vegas…- y de pronto reaccione, me di cuenta de que no había soñado nada y que todo aquello fue algo real, no hice mas que poner la cabeza sobre mis manos y como mirando al cielo empecé a recordar aquello tan bueno que me hizo olvidarme del mundo.
Continuaba mi magno plan y el hambre no se hizo esperar, así que emprendimos hacia el puesto de gorditas tlacoyos y quesadillas más cercano para desayunar y después regresar a casa a ver algunas películas.
Ya avanzada la tarde sonó mi celular (móvil), era mi amigo Rafael que me preguntaba si iba ir ese día al concierto, yo le dije que no, pretexte que estaba viendo películas (y así era) y aparte había algo mas importante que no tenia el presupuesto necesario para repetir, el casi se dio por vencido pero llegue a percibir una voz conocida, era Dayana una amiga muy querida y novia de mi amigo Rafael, ella me pregunto lo mismo que si no iba a ir al concierto de ese día, yo le resé la misma oración que a Rafael, pero ella sin dudar un instante me dijo que si quería el dinero para el boleto ella y Rafael me lo prestaban y que se los pagara cuando pudiera, Sergio que alcanzo a escuchar la conversación pues tenia puesto el altavoz del celular me dijo, -no lo pienses mas, ve.- yo volví la cabeza para mirar el reloj de la pared que dictaba las cinco de la tarde menos diez minutos, el concierto empezaría a las siete de la tarde, solo alcancé a responder, -voy para allá- y colgué.
Salí de mi casa acompañado de Sergio, tomamos un taxi, que nos llevo hasta la estación del metro mas cercana, y ahí abordamos uno de los transportes mas rápidos de la ciudad, Sergio se bajo en la estación Bellas Artes me deseo suerte y nos dimos un abrazo, yo baje a la siguiente estación, Garibaldi, descendí y tome un camión que me dejaba exactamente enfrente del recinto donde estuve el día anterior y todo era como un deja vu las mismas prisas el mismo concierto, el mismo lugar. El camión hizo una parada infinita cerca del metro hidalgo aun faltaba una buena distancia para llegar, sin dudar me baje del camión y tome un taxi al que le indique que si no estaba en diez minutos en mi destino podría ser fatal (claro que no lo era, pero un poco de drama a todos les gusta) le indique que iba al Auditorio Nacional que esta a lado de El Lunario y es un mejor referente, el sintió curiosidad y me dijo que si iba haber algún evento, yo le respondí que si que iba a esta Nacho Vegas en el Lunario que esta a un costado del lugar ya mencionado, el me dijo que quien era ese tal Nacho, yo le respondí que era un cantante español, y pregunto si su música era similar a la de Corcobado, le dije que solo un poco casi nada pero que se conocen y que incluso hicieron un disco juntos cuando Nacho estaba en las filas de Manta Ray e hicieron un disco juntos con corcobado que se llama “Diminuto Cielo” asintió y dijo que lo conocía y que le parecía un buen disco, me limite a sonreír y mirar el reloj, después de un breve silencio me comentaba que a el le gustaba mas el genero de heavy metal y todo aquel extenso mundo, mencionaba bandas que yo conocía como desconocía, ya habíamos llegado, le pague me deseo suerte y eche a correr tal cual Usain Bol rompiendo el aire y el record del mundo.
La suerte una vez mas me sonrió, yo en silencio daba las gracias a la virgen de los no creyentes ( como en la noche anterior había dicho Christina en el concierto) y llegue justo a tiempo cuando la fila empezaba avanzar y mis amigos estaban a punto de entrar, me dieron mi boleto pasamos por la inspección que acostumbran los de la seguridad local y entramos corriendo, nuevamente nos posicionamos en primera fila ahora solo restaba una breve espera de una hora para que Christina saliera primero para dejarnos listo y a punto para recibir nuevamente a Nacho.
En esa hora de espera, muchas cosas pasaban por mi cabeza, y por la de los demás asistentes también, pues al parecer había varios que repetían el domingo pues se escuchaban comentarios como que lo de anoche fue muy bueno, que si cantarían las mismas canciones, y muchas cosas mas, yo contestaba algunos mensajes que habían llegado a mi celular de mi amiga Diana, que me preguntaba que si iba a ir nuevamente, y al cual conteste, ya estoy aquí, esto empieza en diez minutos o un poco mas, me contesto que si cantaba “Canción del palacio No. 7” le llamara a su teléfono para que la pudiera escuchar, yo le jure que si eso sucedía, lo haría con mucho gusto.
A las Siete y cinco minutos se apagaban las luces que anunciaban que algo mágico estaba por aparecer, y si, salía Christina Rosenvinge al escenario esta vez con un vestido en negro y con botines negros de charol, se sentó al piano para tocar nuevamente esa canción que desconocía la noche anterior y que aun seguía sin saber cual era, pero esta ves le puse mucho mayor atención y me deje llevar por esa voz, prácticamente canto las mismas que la noche pasada, pero el publico igual que la noche ya vivida se entregaba igual y alababan a Christina cada que terminaba de interpretar una canción.
A eso de las ocho aparecía en el escenario Nacho Vegas con su banda por detrás, esta ves vestía pantalón negro, camisa blanca y saco negro, con los mismos zapatos negros de charol puntiagudos que la noche anterior me hicieron recordar al queridísimo Tom Waits.
Tomaron todos su posición para interpretar la primera pieza “La Plaza De La Soledad” a la segunda canción Nacho invito a la hermosa Rosenvinge, con la que interpreto temas como: “Va Empezar a Llover” “Júnior Suite” Días Extraños” y “Crujidos” prácticamente el set list iba siendo una copia de la velada anterior, pero si hubo una pequeña variación, no canto 3 canciones que había interpretado el concierto anterior, pero nos obsequio “Mis Carrusel” que no la interpreto ayer, y ante esas canciones ausentes, todo seguía pareciendo perfecto, llego el momento de la primera despedida, para volver e interpretarnos una canción que yo ya considero un clásico del señor Vegas, “Ocho y Medio” al terminar nuevamente se despide de su publico noventa y nueve por ciento Mexicano ya que por ahí supe de gente que vino de Estados Unidos y del sur del continente a ver hasta tierras Aztecas al buen Nacho. Regreso por ultima ves para dejarnos marcados de por vida con esa versión desgarradora y muy intensa de “El Ángel Simón” la cual finaliza con la banda volviéndose loca y cada uno martiriza y hace llorar y sangrar su instrumento, exprimiéndoles los sonidos mas inhumanos y ensordecedores jamás escuchados, cual ballena asesina esta por devorarnos, y con un Nacho Vegas dejando su guitarra haciéndole el amor a su amplificador que gime de placer infinito.
Sr. D
Foto Por: Rafael CaroDomingo 20 de septiembre del año 2009
El domingo pretendía tener un día de lo mas tranquilo posible, aun casi dormido escuchaba una canción de Nacho Vegas llamada “El Mundo En Calma” y al abrir lentamente los ojos observe que mi amigo Sergio leía el libro de “Política De Hechos Consumados” y lo primero que pronuncie fue –Estaba soñando que Nacho Vegas…- y de pronto reaccione, me di cuenta de que no había soñado nada y que todo aquello fue algo real, no hice mas que poner la cabeza sobre mis manos y como mirando al cielo empecé a recordar aquello tan bueno que me hizo olvidarme del mundo.
Continuaba mi magno plan y el hambre no se hizo esperar, así que emprendimos hacia el puesto de gorditas tlacoyos y quesadillas más cercano para desayunar y después regresar a casa a ver algunas películas.
Ya avanzada la tarde sonó mi celular (móvil), era mi amigo Rafael que me preguntaba si iba ir ese día al concierto, yo le dije que no, pretexte que estaba viendo películas (y así era) y aparte había algo mas importante que no tenia el presupuesto necesario para repetir, el casi se dio por vencido pero llegue a percibir una voz conocida, era Dayana una amiga muy querida y novia de mi amigo Rafael, ella me pregunto lo mismo que si no iba a ir al concierto de ese día, yo le resé la misma oración que a Rafael, pero ella sin dudar un instante me dijo que si quería el dinero para el boleto ella y Rafael me lo prestaban y que se los pagara cuando pudiera, Sergio que alcanzo a escuchar la conversación pues tenia puesto el altavoz del celular me dijo, -no lo pienses mas, ve.- yo volví la cabeza para mirar el reloj de la pared que dictaba las cinco de la tarde menos diez minutos, el concierto empezaría a las siete de la tarde, solo alcancé a responder, -voy para allá- y colgué.
Salí de mi casa acompañado de Sergio, tomamos un taxi, que nos llevo hasta la estación del metro mas cercana, y ahí abordamos uno de los transportes mas rápidos de la ciudad, Sergio se bajo en la estación Bellas Artes me deseo suerte y nos dimos un abrazo, yo baje a la siguiente estación, Garibaldi, descendí y tome un camión que me dejaba exactamente enfrente del recinto donde estuve el día anterior y todo era como un deja vu las mismas prisas el mismo concierto, el mismo lugar. El camión hizo una parada infinita cerca del metro hidalgo aun faltaba una buena distancia para llegar, sin dudar me baje del camión y tome un taxi al que le indique que si no estaba en diez minutos en mi destino podría ser fatal (claro que no lo era, pero un poco de drama a todos les gusta) le indique que iba al Auditorio Nacional que esta a lado de El Lunario y es un mejor referente, el sintió curiosidad y me dijo que si iba haber algún evento, yo le respondí que si que iba a esta Nacho Vegas en el Lunario que esta a un costado del lugar ya mencionado, el me dijo que quien era ese tal Nacho, yo le respondí que era un cantante español, y pregunto si su música era similar a la de Corcobado, le dije que solo un poco casi nada pero que se conocen y que incluso hicieron un disco juntos cuando Nacho estaba en las filas de Manta Ray e hicieron un disco juntos con corcobado que se llama “Diminuto Cielo” asintió y dijo que lo conocía y que le parecía un buen disco, me limite a sonreír y mirar el reloj, después de un breve silencio me comentaba que a el le gustaba mas el genero de heavy metal y todo aquel extenso mundo, mencionaba bandas que yo conocía como desconocía, ya habíamos llegado, le pague me deseo suerte y eche a correr tal cual Usain Bol rompiendo el aire y el record del mundo.
La suerte una vez mas me sonrió, yo en silencio daba las gracias a la virgen de los no creyentes ( como en la noche anterior había dicho Christina en el concierto) y llegue justo a tiempo cuando la fila empezaba avanzar y mis amigos estaban a punto de entrar, me dieron mi boleto pasamos por la inspección que acostumbran los de la seguridad local y entramos corriendo, nuevamente nos posicionamos en primera fila ahora solo restaba una breve espera de una hora para que Christina saliera primero para dejarnos listo y a punto para recibir nuevamente a Nacho.
En esa hora de espera, muchas cosas pasaban por mi cabeza, y por la de los demás asistentes también, pues al parecer había varios que repetían el domingo pues se escuchaban comentarios como que lo de anoche fue muy bueno, que si cantarían las mismas canciones, y muchas cosas mas, yo contestaba algunos mensajes que habían llegado a mi celular de mi amiga Diana, que me preguntaba que si iba a ir nuevamente, y al cual conteste, ya estoy aquí, esto empieza en diez minutos o un poco mas, me contesto que si cantaba “Canción del palacio No. 7” le llamara a su teléfono para que la pudiera escuchar, yo le jure que si eso sucedía, lo haría con mucho gusto.
A las Siete y cinco minutos se apagaban las luces que anunciaban que algo mágico estaba por aparecer, y si, salía Christina Rosenvinge al escenario esta vez con un vestido en negro y con botines negros de charol, se sentó al piano para tocar nuevamente esa canción que desconocía la noche anterior y que aun seguía sin saber cual era, pero esta ves le puse mucho mayor atención y me deje llevar por esa voz, prácticamente canto las mismas que la noche pasada, pero el publico igual que la noche ya vivida se entregaba igual y alababan a Christina cada que terminaba de interpretar una canción.
A eso de las ocho aparecía en el escenario Nacho Vegas con su banda por detrás, esta ves vestía pantalón negro, camisa blanca y saco negro, con los mismos zapatos negros de charol puntiagudos que la noche anterior me hicieron recordar al queridísimo Tom Waits.
Tomaron todos su posición para interpretar la primera pieza “La Plaza De La Soledad” a la segunda canción Nacho invito a la hermosa Rosenvinge, con la que interpreto temas como: “Va Empezar a Llover” “Júnior Suite” Días Extraños” y “Crujidos” prácticamente el set list iba siendo una copia de la velada anterior, pero si hubo una pequeña variación, no canto 3 canciones que había interpretado el concierto anterior, pero nos obsequio “Mis Carrusel” que no la interpreto ayer, y ante esas canciones ausentes, todo seguía pareciendo perfecto, llego el momento de la primera despedida, para volver e interpretarnos una canción que yo ya considero un clásico del señor Vegas, “Ocho y Medio” al terminar nuevamente se despide de su publico noventa y nueve por ciento Mexicano ya que por ahí supe de gente que vino de Estados Unidos y del sur del continente a ver hasta tierras Aztecas al buen Nacho. Regreso por ultima ves para dejarnos marcados de por vida con esa versión desgarradora y muy intensa de “El Ángel Simón” la cual finaliza con la banda volviéndose loca y cada uno martiriza y hace llorar y sangrar su instrumento, exprimiéndoles los sonidos mas inhumanos y ensordecedores jamás escuchados, cual ballena asesina esta por devorarnos, y con un Nacho Vegas dejando su guitarra haciéndole el amor a su amplificador que gime de placer infinito.
Sr. D

Oye, tío.. tú eres de los q se va puntual a la tienda a pillar el disco el día que sale? Lo digo porque si ya tienes El Género Bobo, agradeceríamos profundamente que lo colgaras en el blog! :P
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